El juego aplicado a la retención del talento: Gamificación

Si de motivación se trata, la implementación de instancias lúdicas dentro de las organizaciones comienza de a poco a incorporarse dentro de  las áreas destinadas a fortalecer el compromiso de las personas y el nivel de satisfacción con la misma.

Si bien muy a menudo es utilizada por los departamentos de Marketing para promover la participación de los usuarios acercándolos a sus productos y posicionando su marca, impulsado por el advenimiento de Internet, en la actualidad las organizaciones la han comenzado a implementar en sus procesos internos. Se trata no sólo de fidelizar a los clientes externos sino también a los internos, que son en definitiva quienes dan empuje al negocio de la organización. En este sentido, la consultora internacional Gartner Group indicó que para este año, el 70% de las empresas más importantes a nivel mundial, utilizarán este recurso para ambas funciones: potenciar el posicionamiento de marca y mantener el compromiso de sus colaboradores.

¿Qué beneficios implica esta nueva tendencia?

Definida como la aplicación de dinámicas lúdicas en contextos que no son propios del juego, la gamificación dentro del área de Recursos Humanos, se encuentra orientada a incrementar los niveles de participación e involucramiento de los trabajadores con la organización.  Desestructurar la vida cotidiana de la organización, saliendo de la rutina para incorporar nuevos desafíos e incentivar la participación de los colaboradores, en pos de alcanzar determinados objetivos.

Como todo programa de incentivos tendiente a promover una sana competencia entre las personas en pos del incremento de su productividad, la gamificación dentro del área de Recursos Humanos ya ha sido implementada tanto en los procesos de selección de personal así como en los programas de formación destinados a los trabajadores ya presentes en la organización e instancias cotidianas basadas en la obtención de resultados. En el primero de los casos, la implementación de evaluaciones lúdicas, individuales o grupales, ha generado resultados positivos tanto para los postulantes, quienes incrementan su motivación por el proceso en el cual participan y para las organizaciones quienes obtienen información fehaciente sobre los candidatos.  Por su parte, incorporar acciones lúdicas en instancias de capacitación o a las tareas cotidianas de las organizaciones, propicia momentos amenos y distendidos rompiendo momentáneamente con la vorágine diaria de las mismas, permitiendo también identificar las competencias de las personas. De esta manera, los trabajadores no perciben como obligatorias la realización de determinadas tareas o las instancias de capacitación sino que por el contrario, se encuentran predispuestos a realizarlas.

La introducción del juego en el ámbito laboral propicia entornos de trabajo saludables, minimizando los efectos del estrés o las tensiones habituales de las tareas diarias, consecuencia de la competitividad del mercado laboral actual.  De esta manera, se generan relaciones de camaradería entre las personas y hace de las tareas aburridas, entretenidas.

En definitiva, la implementación de adecuadas estrategias lúdicas por parte de las organizaciones, repercute positivamente tanto al interior de ellas como al exterior, al hacer partícipe a sus colaboradores y a sus usuarios:

  • Contribuye a la retención del talento.
  • Incrementa el nivel de motivación y de compromiso.
  • Estimula la participación de los trabajadores.
  • Fomenta su creatividad y la creación de nueva ideas para el negocio.
  • Refuerza el trabajo en equipo.
  • Mejora el clima organizacional y disminuye los riesgos de enfermedades psicosociales.
  • Potencia el compromiso y el nivel de pertenencia de los trabajadores con la organización.
  • Facilita la incorporación de nuevos conocimientos.
  • Incrementa la participación de los usuarios y/o potenciales clientes.
  • Refuerza el posicionamiento de marca a través del reconocimiento y la identificación.