Los jóvenes y el trabajo

Muy a menudo suele escucharse decir que a los jóvenes se les dificulta ingresar al mercado laboral porque no cuentan con experiencias previas de empleo. ¿Pero qué experiencia podemos esperar de alguien que intenta ingresar al mercado laboral por primera vez?

Siendo una de las poblaciones más vulnerables a nivel laboral, son muchos los jóvenes que desean abrirse camino en el mundo del trabajo.  Para el año 2014 y de acuerdo con el informe Tendencias Mundiales del Empleo, desarrollado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 40% de la población mundial desempleada, se encontraba conformada por jóvenes.

“Los jóvenes siguen siendo los más afectados por esta recuperación débil y desigual.Se calcula que en 2013 alrededor de 74,5 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad han estado desempleados, casi un millón más que el año anterior. La tasa mundial de desempleo juvenil ha aumentado hasta el 13,1 por ciento, un valor tres veces superior al de la tasa de desempleo de los adultos. De hecho, la relación entre desempleo juvenil y desempleo de los adultos ha alcanzado un máximo histórico, registrando valores particularmente altos en el Oriente Medio y África del Norte, así como en algunos países de América Latina y el Caribe y Europa Meridional. Cabe destacar que, en los países sobre los que se cuenta con datos, la proporción de jóvenes que ni trabajan, ni estudian o están recibiendo formación (NEET) ha seguido aumentando fuertemente desde que se inició la crisis. En algunos países, se calcula que cerca de una cuarta parte de los jóvenes de entre 15 y 29 años de edad se encuentra en esta situación”.1

En muchos de los casos, quienes desean desarrollar una carrera universitaria se ven obligados a sumergirse al mundo del trabajo para poder costear sus estudios, pero se encuentran con que son pocas las organizaciones que en las que rigen jornadas cortas de trabajo, para poder hacerlo. Pese a lo difícil de la situación, la perseverancia de los jóvenes ha sido más fuerte en materia de estudios, ya que tal como lo demuestra el  último reporte de la OIT, “Panorama  Laboral 2015 en América Latina y El Caribe, si bien el desempleo sigue afectando más a esta población que a los adultos, “los años de educación de la fuerza laboral de la región, sin embargo, se han incrementado. El porcentaje de ocupados con educación media subió del 43,2% al 48,5% entre 2005 y 2014, mientras que aquéllos con educación superior pasaron del 14,5% al 20,5%. Esta tendencia positiva fue generada por políticas de expansión de la oferta educativa y porque muchos jóvenes prolongaron su educación durante el periodo de la crisis internacional.”

Mecanismos de defensa

Para poder hacer frente a esta situación y proteger los derechos de los más jóvenes, los gobiernos deben implementar acciones tendientes a fortalecer su empleabilidad. Es en este caso que en Uruguay ya existe un instrumento que contempla a esta población promoviendo el trabajo de jóvenes a través de subsidios económicos para quienes los contratan.

Este es el caso de la Ley de Empleo Juvenil  N° 19.133 la cual busca “promover el trabajo decente de las personas jóvenes, vinculando el empleo, la educación y la formación profesional desde la perspectiva de los derechos fundamentales”1, mediante tres modalidades de implementación:

  • “Primera Experiencia Laboral: subsidio del 25% de las retribuciones mensuales del trabajador/a, (teniendo en cuenta un tope de salario nominal mensual de $13.567, reajustable por Índice Medio de Salarios). Comprende jóvenes de 15 a 24 años sin experiencia de trabajo previa y con contratos de 6 a 12 meses.
  • Práctica Laboral para Egresados: subsidio del 15% de las retribuciones mensuales del trabajador/a, con el mismo tope y reajuste anterior. Para jóvenes de 15 a 29 años, y contratos también de 6 a 12 meses.
  • Práctica Formativa para Empresas: facilita la experiencia en empresas de hasta 120 horas (tras reformulación del Artículo 20 de presente Ley) o hasta el 50% de la carga horaria total del curso, siendo la única modalidad sin subsidio y que permite la ni remuneración.  Comprende también jóvenes entre 15 y 29 años.
  • Trabajo Protegido Joven: subsidio que alcanza 80% para mujeres y 60% para hombres considerando en base a un salario nominal mensual de 2 Salarios Mínimos Nacionales (hoy $20.000). Además incluye otro subsidio a la capacitación: entre 2.5 y 3 SMN. Comprende a jóvenes de hogares en situación de vulnerabilidad social, desempleados actualmente, que tengan entre 15 y 29 años y permite contratos entre 6 y 18 meses.
  • Por reducción de la jornada de trabajo para las personas jóvenes que estén estudiando y acuerden con la empresa dicha reducción. En este caso, la empresa que reduzca la carga horaria en 1 hora podrá percibir un 20% de subsidio por el valor de la hora reducida y un 40% del valor de cada jora reducida, cuando se reducen 2 horas.
  • Por otorgar licencia por estudio adicional a la establecida en la Ley N°18.458. En este caso, la empresa que otorgua días de licencia adicionesl por estudi (8 dias máximo), podrá percibir un subsidio de 40% del salario correspondiente a cada día de licencia adicional por estudio concedida (contempla también a estudiantes de educación no formal).”3

1 - http:/www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/---publ/documents/publication/wcms_234111.pdf 

2 - http:/www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---americas/---ro-lima/documents/publication/wcms_435169.pdf

3 –Información extraída de material de difusión