¡Tenés que saberlo!

El valor del gestor humano en las Organizaciones. 

En el marco de la conmemoración del Día Interamericano del Profesional de Gestión Humana, celebrado el pasado 3 de junio, desde HUMAN PHI reflexionamos sobre la importancia de este rol en las organizaciones. 

 

Jefe de Relaciones Industriales, Jefe de Personal, Gerente de RRHH, Gerente de Capital Humano, Gerente de Talento Humano, Gestor Humano, Gerente de Felicidad, muchos conceptos a lo largo del tiempo hablan de la evolución que el rol de la gestión humana en las organizaciones ha tenido desde los inicios industriales, donde la visión de las personas era la de la continuación de la máquina y el centro eran los principios básicos de planificar, organizar, dirigir y controlar, hasta nuestros días.

La evolución de los modelos de gestión, en las últimas décadas, se ha caracterizado por el abandono cada vez más creciente de la visión de las personas como un costo para las empresas, para transformarse en un socio estratégico de las mismas. Aquellas que han cambiado ésta concepción son las que adquieren mayor valor competitivo y son las que tienen la clave del éxito en su desarrollo.

Gestionar el talento requiere esfuerzo, dedicación pero sobre todo  convicción de la Dirección en que es la gente la que le da ventajas competitivas a nuestra empresa y que a través del compromiso organizacional, como componente clave en el proceso de creación de valor, juega un papel esencial en la consecución de los objetivos estratégicos de la organización.

Éste compromiso no se logra, en nuestros días, de manera retaliativa, persiguiendo, sancionando, amenzando, afixiando o simplemente recompensando económicamente. La complejidad y las exigencias del entorno globalizado, la irrupción de la tecnología en el mundo del trabajo, los componentes cada vez más psicológicos y emocionales en las tareas, así como las demandas cada vez más crecientes de equilibrio entre mundo laboral y el bienestar personal y familiar, demandan organizaciones creativas y saludables, así como el desarrollo de competencias y estrategias centradas en aprovechar al máximo las potencialidades de las personas, velando por su desarrollo y bienestar, alineando sus intereses a las estrategias generales de la organización.

De ésta manera el rol del gestor humano adquiere un protagonismo fundamental en el desarrollo de procesos que faciliten y apoyen el desarrollo del talento y potencial de los colaboradores mediante diversas prácticas que detecten fortalezas y oportunidades de mejora, así como el desarrollo de competencias y habilidades, que le permitan obtener mejores oportunidades dentro de la Organización.

Para llevar adelante ese proceso es menester que exista conciencia y coincidencia entre el interés del colaborador en desarrollar su talento y potencial y que la Organización y su cultura, en la cual está inserto, le brinde espacios para ello. Se esperaría entonces que de tal escenario donde ambas partes estén alineados, se trabaje bajo la premisa de “ganar-ganar”, fijando objetivos y estrategias de común interés.

Es entonces, una de las principales funciones del Gestor del Talento Humano, brindar oportunidades para que los colaboradores descubran su potencial y lo desarrollen y es, a su vez, responsable por materializar en palabras aquellos comportamientos, situaciones o características que involucran a las personas en su actividad laboral para alcanzar los objetivos de la organización. La información obtenida a partir de sus observaciones técnicas, resultan un insumo importante para las organizaciones en los que refiere a la planificación de cambios o a la propia instancia de toma de decisiones.

El desarrollo de la empatía, la capacidad de escucha, la comunicación asertiva, el respeto y la valoración de los trabajadores como personas, quienes más allá de ser miembros de una Empresa, son miembros de una red más amplia que los implica como padres, hijos, hermanos, sostenes de familia, etc; son valores que deben guiar la acción de aquellos que gestionan personas en las organizaciones. El desafío de su desempeño consiste en poder equilibrar aquellas cuestiones que refieran a los intereses u objetivos del negocio de la organización con la mejora cuantitativa y cualitativa del talento humano que la integra.

Desde HUMAN PHI hacemos extenso nuestro saludo a todos/as quienes trabajan a diario por y para el desarrollo de las personas dentro de las organizaciones.


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